La funcionaria explicó que el 60 por ciento restante de los establecimientos no está adherido al acuerdo, por lo que mantiene mayor libertad para ajustar sus precios de acuerdo con el costo de sus insumos y condiciones del mercado.
Aquino Jiménez señaló que no existe un precio único para la tortilla en la entidad, ya que este depende de la libre competencia y de los costos de producción en cada establecimiento.
Indicó que el convenio “Maíz, tortilla blanco”, impulsado en coordinación con el Centro de Apoyos al Desarrollo Rural (CADER), busca establecer un precio base mediante la adhesión voluntaria de las tortillerías, por lo que recomendó a la ciudadanía consumir en los negocios incorporados al programa.
Asimismo, exhortó a la población a denunciar incrementos considerados excesivos ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), dependencia que puede intervenir y realizar verificaciones en los establecimientos.
La delegada detalló que ya se han presentado denuncias contra tortillerías que han incrementado de manera significativa sus precios, lo que ha derivado en inspecciones por parte de la Profeco, aunque no precisó el número de quejas registradas.
“Bajo la denuncia es que se puede actuar; si la ciudadanía no denuncia, entonces no se puede hacer nada”, señaló la funcionaria.
Finalmente, reiteró que el objetivo es incrementar la adhesión de tortillerías al convenio, con la finalidad de beneficiar tanto a los consumidores como a los comerciantes del estado.




