Tras la denuncia publicada por medios de que el Área Natural Protegida YUMKÁ, en Tabasco, pasó de ser un santuario de vida silvestre a un cementerio de animales, surgieron nuevas acusaciones por parte del personal del parque.
Denuncian muerte y fuga de monos capuchino entregados por la Profepa
Trabajadores del Centro de Interpretación y Convivencia con la Naturaleza revelaron que siete de los 10 monos capuchino que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) entregó bajo depositaría al zoológico en abril murieron o se escaparon, sin que hasta el momento exista un reporte oficial ante la autoridad ambiental o la Fiscalía General de la República (FGR).
Estos monos capuchino, una especie exótica sin presencia silvestre en México, fueron asegurados cuando un particular los transportaba ilegalmente en la cajuela de un vehículo en la carretera Villahermosa-Escárcega, escondidos en dos cajas.
En su momento, la Profepa informó que los ejemplares presentaban deshidratación y lesiones en la piel causadas por hongos, por lo que determinó su traslado al YUMKÁ para recibir atención veterinaria urgente.
Sin embargo, un video difundido en redes sociales el 24 de junio documentó a uno de estos ejemplares deambulando en la azotea de una vivienda en el Fraccionamiento Santa Elena, en el municipio de Centro, Tabasco; habitantes de la zona solicitaron el apoyo de Protección Civil ante el temor de sufrir alguna agresión o contagio de enfermedades por parte del animal.
Acusan deterioro de animales y despidos de personal especializado
A la par, empleados denunciaron las condiciones en las que se encuentra una leona que ingresó al parque poco después de la muerte del hipopótamo Rufino, ejemplar que falleció por necrosis tras sufrir una fractura expuesta en una pata.
“La pobre leona que trajeron para desviar la atención de lo de Rufino vino muy bonita, bien comida y ahorita ya está bien flaca, además hay un órix cimitarra (antílope africano de largos cuernos curvados hacia atrás), que están dejando morir. El parque es en verdad una desgracia”, lamentaron.
Finalmente, el personal acusó a la directora general del centro, Diana Victoria León Mendoza, de despedir a los médicos veterinarios y cuidadores experimentados para colocar en su lugar a personas de su confianza sin preparación técnica en el manejo de fauna silvestre.




