A partir de la próxima semana, especialistas de diversos colegios iniciarán estudios de seguridad para evaluar la situación de erosión que se registra en las comunidades de El Alacrán, en Sánchez Magallanes, Cárdenas; El Bosque, en Centla; y Pénjamo, en Paraíso, informó el presidente del Colegio de Ingenieros Mecánicos y Electricistas de Tabasco (CIME), Adrián Mendoza Bolaina.
En entrevista, señaló que el plan de trabajo estará a cargo de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible (SEMADES), que concentrará los reportes finales de cada gremio y elaborará un informe integral.
Mendoza Bolaina indicó que el CIME se enfocará en revisar la situación en Paraíso, donde realizará un levantamiento de condiciones, características y riesgos en materia energética.
“Vamos a hacer estudios prácticamente de seguridad, porque en donde está la parte de erosión, hemos visto que, o sea, ha tomado en cuenta que todas esas líneas eléctricas están, digamos, deterioradas. Y para evitar un accidente Se habla a veces de tener ya una como una preparación para en caso de tener que evacuar por los acontecimientos naturales que existen, pero sí hay que tener ciertos cuidados ahí con la seguridad eléctrica por evitar algún accidente a la hora de hacer ese tipo de trabajo. Nosotros, como tal, vamos a hacer un levantamiento de las instalaciones y sobre todo proporcionar puntos de seguridad”, aseveró.
El grupo multidisciplinario también está conformado por el Colegio de Ingenieros Civiles, el Colegio de Arquitectos, así como el Colegio de Ingenieros Ambientales y el Colegio de Geofísicos, además de la UJAT y otras instancias.
Por su parte, Raúl Guzmán Priego, presidente del Colegio de Arquitectos Tabasqueños (CAT) puntualizó que este trabajo permitirá “administrar el riesgo” de lo que ocurre en estas zonas de Tabasco.
“La preocupación es genuina, es más, este ejercicio es primera vez en la historia que se hace. El tema de la erosión tiene años, por eso tengo conocimiento de ello, pues desde la asignación al 2007, antes de todo eso ya se estaba dando. Ya existían en ese momento algunos proyectos que se habían desarrollado a través del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Entonces, parte de todo eso es como recabar todo lo que ya se ha hecho y ver qué sería lo que sigue para que el fenómeno pues pueda irse solventando.
“Va ser muy complicado que no suceda, pero sí se puede administrar el riesgo. El tema de la reubicación, lo que nosotros desde el colegio hemos comentado es que debería ser el último de los casos”, dijo.




