La organización Greenpeace México presentó denuncias ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y Petróleos Mexicanos (Pemex) por el derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México en febrero de 2026
A través de un comunicado difundido este jueves 28 de mayo, Greenpeace informó que el pasado 4 de mayo presentó una denuncia popular ante la ASEA para exigir investigaciones sobre los daños ambientales y posibles afectaciones a la salud de habitantes de zonas costeras.
Mientras que ayer 27 de mayo, presentó una denuncia contra Pemex para que se esclarezcan presuntas omisiones y posibles irregularidades en la atención de la emergencia ambiental.
Según la organización, la contaminación por chapopote alcanzó más de mil 100 kilómetros de litoral, desde Tabasco hasta Tamaulipas, afectando áreas ecológicas relevantes como manglares y el Corredor Arrecifal del Golfo de México.
Greenpeace señaló que parte de las denuncias derivan de declaraciones realizadas por Pemex el pasado 16 de abril, cuando la empresa reconoció fallas en el manejo de la información relacionada con el derrame.
“Las denuncias también toman en cuenta que Pemex admitió públicamente en una conferencia de prensa el 16 de abril que servidores públicos de la empresa petrolera ocultaron información sobre el derrame mientras poblaciones enteras sufrían los impactos de las arribazones de hidrocarburos a las costas”, dice el comunicado.
Entre los hechos admitidos por la petrolera, se encuentran problemas de integridad mecánica en un oleoducto, reparaciones no reportadas y retrasos en el cierre de válvulas tras detectarse la fuga.
La organización también solicitó investigar posibles responsabilidades del exdirector general Víctor Rodríguez Padilla, así como determinar si existieron actos de encubrimiento o negligencia.
“Las comunidades costeras tienen derecho a saber qué ocurrió, cuáles son los riesgos y qué medidas se implementarán para garantizar su seguridad y la restauración ambiental”, expresó Greenpeace México.
Greenpeace también manifestó preocupación por las condiciones en las que habitantes y brigadas comunitarias realizaron labores de limpieza, debido a la supuesta falta de información sobre riesgos sanitarios y la falta de equipo de protección.
Además, denunció que las acciones de limpieza habrían priorizado zonas turísticas y de fácil acceso, mientras comunidades rurales e indígenas enfrentaron respuestas limitadas.
“La protección ambiental y la atención a emergencias no puede depender de la visibilidad turística o económica de una región. Todas las comunidades tienen derecho a una respuesta efectiva, transparente y con enfoque de justicia ambiental”, agregó la organización.
Finalmente, Greenpeace exigió a Pemex, la ASEA, Semarnat y Profepa transparentar toda la información relacionada con el derrame ocurrido entre febrero y abril de este año, además de establecer mecanismos de alerta temprana y protocolos de protección para la población.
“El Golfo de México es una región de enorme riqueza ecológica y sustento para miles de personas. La restauración ambiental, la transparencia y la rendición de cuentas son indispensables para evitar que este tipo de hechos se repitan”, concluyó la organización ambientalista.




