La decisión de la Secretaría de Educación Pública de adelantar el cierre del ciclo escolar 2025-2026 al próximo 5 de junio provocó las críticas de especialistas, organizaciones civiles y representantes de padres de familia, pues prevén “posibles afectaciones en el aprendizaje de estudiantes” y en la organización de miles de familias en el país.
Marco Fernández, investigador y coordinador del programa de Anticorrupción y Educación de México Evalúa , afirmó que reducir varias semanas del calendario escolar” refleja una falta de prioridad hacia la educación” y además señaló que estudiantes mexicanos ya cuentan con menos horas efectivas de clase en comparación con alumnos de países como Canadá y Estados Unidos.
La Unión Nacional de Padres de Familia rechazó la medida y sostuvo que eliminar entre cinco y siete semanas de clases “agravará el rezago educativo existente”. Su presidente, Israel Sánchez Martínez, indicó que muchas niñas, niños y adolescentes aún presentan dificultades en lectura, matemáticas y comprensión.
El paterfamilia también cuestionó que el Mundial de Futbol sea utilizado como argumento para modificar el calendario escolar cuando el torneo tendrá actividades en pocos municipios del país.
La organización también señaló que las altas temperaturas pueden atenderse mediante ajustes de horarios o mejoras de infraestructura escolar, sin necesidad de reducir días de enseñanza y añadió que el cierre anticipado “representa un reto para madres y padres trabajadores que deberán reorganizar actividades laborales y gastos relacionados con el cuidado de menores”.
La Coalición por el Derecho al Cuidado Digno y el Tiempo Propio de las Mujeres expresó preocupación por el impacto que la medida tendría en las mujeres, ya que las tareas de cuidado suelen recaer principalmente en ellas.
El colectivo indicó que modificar el calendario sin alternativas de apoyo “afecta el tiempo disponible para empleo, descanso y otras actividades personales”, además, recordó que las escuelas funcionan como espacios de alimentación, convivencia y protección para millones de estudiantes.
Por su parte, Mexicanos Primero calificó la decisión como “una señal de alerta” y propuso mantener actividades académicas en entidades que cuenten con condiciones para continuar clases hasta julio.
La organización también pidió una estrategia nacional de recuperación educativa y mecanismos de apoyo para familias afectadas por el ajuste del calendario.
Especialistas coincidieron en que el tiempo efectivo de aprendizaje resulta clave para enfrentar el rezago escolar en México.




